Las goteras y filtraciones en naves industriales son un problema mucho más serio de lo que puede parecer a simple vista. Una pequeña entrada de agua por la cubierta puede acabar provocando daños en mercancía, maquinaria, instalaciones eléctricas, falsos techos o estructuras metálicas.
Además, muchas filtraciones no aparecen de forma repentina. El agua puede entrar durante semanas o meses por una junta deteriorada, un canalón obstruido o una zona mal impermeabilizada antes de que las primeras manchas sean visibles desde el interior.
Por eso, ante una gotera en una nave industrial, lo importante no es únicamente detener temporalmente la entrada de agua, sino localizar su origen y solucionar la causa real del problema.
Principales causas de goteras en una nave industrial
Las cubiertas industriales están constantemente expuestas a lluvia, viento, cambios de temperatura y radiación solar. Con el paso del tiempo pueden aparecer diferentes puntos de entrada de agua.
Estas son algunas de las causas más habituales.
1. Deterioro de la impermeabilización de la cubierta
La impermeabilización pierde propiedades con el paso de los años.
La exposición continua al sol y a los cambios de temperatura puede provocar:
- Fisuras.
- Grietas.
- Separación entre materiales.
- Pérdida de elasticidad.
- Desprendimiento de recubrimientos.
Cuando aparecen estas zonas deterioradas, el agua puede atravesar progresivamente la cubierta hasta llegar al interior de la nave.
El problema es que el punto donde vemos la gotera no siempre coincide con el lugar exacto por donde está entrando el agua.
Esta puede desplazarse varios metros por debajo de la cubierta antes de hacerse visible.
2. Canalones y bajantes obstruidos
Una de las causas más frecuentes de filtraciones es también una de las más fáciles de prevenir.
Los canalones de una nave industrial pueden acumular:
- Hojas.
- Polvo.
- Tierra.
- Restos procedentes de la cubierta.
- Plásticos u otros residuos arrastrados por el viento.
Cuando un canalón pierde capacidad de evacuación, el agua comienza a acumularse.
Durante una lluvia intensa puede llegar a rebosar y penetrar por juntas o puntos débiles de la cubierta.
Por eso resulta recomendable comprobar periódicamente el estado de canalones y bajantes, especialmente antes de los meses con mayores precipitaciones.
3. Juntas deterioradas
Las cubiertas industriales tienen numerosos puntos de unión.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Uniones entre paneles.
- Juntas de dilatación.
- Remates perimetrales.
- Encuentros con paredes.
- Tornillos y fijaciones.
- Uniones alrededor de claraboyas.
Estos puntos son especialmente sensibles porque están sometidos al movimiento natural de los materiales producido por los cambios de temperatura.
Una junta aparentemente pequeña puede ser suficiente para permitir la entrada de agua.
4. Problemas alrededor de claraboyas y lucernarios
Muchas naves industriales utilizan claraboyas o placas translúcidas para aprovechar la iluminación natural.
Precisamente estas zonas pueden convertirse en puntos habituales de filtración.
Las juntas que rodean los lucernarios pueden perder estanqueidad con el tiempo debido al envejecimiento de los materiales, movimientos de la cubierta o reparaciones anteriores.
Cuando aparece humedad alrededor de estas zonas conviene revisar tanto el propio lucernario como sus encuentros con el resto de la cubierta.
5. Tornillos y elementos de fijación deteriorados
En muchas cubiertas metálicas se utilizan tornillos y fijaciones con elementos de estanqueidad.
Con el paso del tiempo pueden aparecer problemas como:
- Tornillos flojos.
- Arandelas deterioradas.
- Oxidación.
- Movimiento de las chapas.
- Pérdida de estanqueidad alrededor de la fijación.
Individualmente pueden parecer defectos menores, pero una cubierta industrial puede contener cientos de puntos de fijación.
6. Daños provocados por trabajos realizados sobre la cubierta
Las cubiertas también pueden sufrir daños después de trabajos de mantenimiento o instalaciones posteriores.
Por ejemplo:
- Instalación de equipos de climatización.
- Paneles solares.
- Antenas.
- Conductos.
- Extracciones.
- Trabajos eléctricos.
Una perforación mal sellada o una intervención que dañe la impermeabilización puede provocar filtraciones incluso tiempo después de finalizar los trabajos.
7. Acumulación de agua en la cubierta
Una cubierta debería permitir una correcta evacuación del agua de lluvia.
Sin embargo, pueden existir zonas donde el agua permanezca acumulada debido a problemas de pendiente, deformaciones o evacuaciones obstruidas.
Cuando esto ocurre, aumenta considerablemente la presión sobre juntas y zonas impermeabilizadas.
La presencia repetida de charcos después de una lluvia es una señal que conviene revisar.
Cómo detectar una filtración antes de que provoque daños importantes
Las goteras visibles son normalmente la señal más evidente, pero no siempre son la primera.
Existen otros indicios que pueden indicar que está entrando agua en una nave.
Manchas de humedad
Las manchas oscuras en paredes o techos suelen indicar la presencia continuada de humedad.
Aunque todavía no exista una gotera visible, conviene investigar su origen.
Óxido en estructuras metálicas
La aparición de corrosión en zonas concretas puede indicar una exposición repetida al agua.
Esto es especialmente importante en estructuras, soportes o elementos metálicos próximos a la cubierta.
Pintura o revestimientos deteriorados
La humedad puede provocar que determinadas pinturas comiencen a levantarse, desprenderse o cambiar de tonalidad.
Olor a humedad
En zonas poco ventiladas, una filtración constante puede generar un olor característico incluso antes de que sea sencillo identificar visualmente el punto afectado.
Goteras únicamente cuando llueve con viento
Hay filtraciones que no aparecen con cualquier lluvia.
Por ejemplo, determinados encuentros o juntas pueden permitir la entrada de agua únicamente cuando la lluvia llega acompañada de viento en una determinada dirección.
Esta información puede ser muy útil a la hora de localizar el origen del problema.
Qué hacer si aparece una gotera en una nave industrial
Cuando empieza a entrar agua, el primer objetivo debe ser reducir los daños mientras se localiza el origen.
Protege maquinaria y mercancía
Si hay equipos, materiales o mercancía debajo de la filtración, deben retirarse o protegerse siempre que pueda hacerse de forma segura.
Esto resulta especialmente importante cuando existe maquinaria eléctrica o productos sensibles al agua.
Señaliza la zona
El agua sobre el suelo puede generar riesgo de resbalones para trabajadores y vehículos.
Conviene señalizar la zona afectada y evitar el tránsito innecesario hasta solucionar el problema.
Comprueba si existe riesgo eléctrico
Una filtración próxima a cuadros eléctricos, cableado, luminarias u otros elementos eléctricos requiere especial precaución.
No deben manipularse instalaciones eléctricas mojadas sin personal cualificado.
No te limites a colocar un recipiente debajo
Un cubo puede evitar temporalmente que el agua llegue al suelo, pero evidentemente no soluciona el problema.
La filtración seguirá afectando a los materiales por los que está circulando el agua.
Cómo se reparan las goteras en una nave industrial
La solución dependerá del origen de la filtración.
Por eso, el primer paso debería ser siempre una inspección de la cubierta.
Una reparación puede incluir diferentes actuaciones.
Sellado de juntas
Cuando la entrada de agua se produce en una unión concreta puede ser necesario retirar el material deteriorado y realizar un nuevo sellado.
Reparación de puntos concretos
En determinadas situaciones la cubierta está en buen estado general y el problema se encuentra localizado.
Puede ser suficiente reparar únicamente:
- Una junta.
- Una fijación.
- Una fisura.
- Un encuentro.
- Un remate.
Esto evita realizar intervenciones innecesarias sobre el resto de la cubierta.
Impermeabilización de la cubierta
Cuando existen múltiples puntos deteriorados puede resultar más adecuado realizar una actuación de impermeabilización sobre una zona amplia o sobre la totalidad de la cubierta.
El sistema utilizado dependerá del tipo de cubierta y de su estado.
Reparación o limpieza de canalones y bajantes
Si el problema procede de una evacuación deficiente del agua, puede ser necesario limpiar, reparar o sustituir determinados tramos.
Los canalones también deben comprobarse para detectar uniones abiertas, corrosión o deformaciones.
¿Reparar una gotera o impermeabilizar toda la cubierta?
No siempre es necesario impermeabilizar completamente una nave porque aparezca una filtración.
La decisión dependerá fundamentalmente de tres factores:
Estado general de la cubierta
Si la impermeabilización se encuentra en buenas condiciones y existe únicamente un punto deteriorado, una reparación localizada puede ser suficiente.
Número de filtraciones
Cuando aparecen nuevas goteras cada vez que llueve, puede indicar que el problema ya no está limitado a una zona concreta.
Antigüedad
Una cubierta con muchos años de servicio puede comenzar a presentar varios fallos simultáneamente.
En estos casos puede resultar más eficiente realizar una intervención global que continuar solucionando pequeñas filtraciones de forma independiente.
¿Cuándo conviene revisar la cubierta de una nave?
No es necesario esperar a que aparezca agua en el interior.
Existen determinados momentos en los que una inspección puede resultar especialmente útil:
- Antes de la temporada de lluvias.
- Después de tormentas intensas.
- Después de realizar obras sobre la cubierta.
- Si aparecen manchas de humedad.
- Cuando existen problemas recurrentes de filtraciones.
- Si hace varios años que no se revisan canalones y bajantes.
Detectar una junta deteriorada antes de una tormenta suele ser mucho más sencillo que reparar posteriormente los daños provocados por una filtración.
Cómo prevenir goteras en naves industriales
La mejor forma de reducir este tipo de incidencias es realizar pequeñas revisiones periódicas.
Una inspección básica debería comprobar:
- Estado general de la cubierta.
- Juntas y remates.
- Fijaciones.
- Canalones.
- Bajantes.
- Claraboyas.
- Elementos instalados posteriormente.
- Posibles zonas de acumulación de agua.
- Primeros signos de corrosión.
No todas las revisiones requieren una intervención, pero permiten detectar pequeños defectos antes de que evolucionen.
Reparación de goteras e impermeabilización de naves industriales en Madrid
En Arribas Mantenimiento realizamos trabajos de mantenimiento y reparación para empresas y naves industriales en Madrid.
Entre nuestros servicios se encuentran la reparación de goteras, impermeabilización de cubiertas y trabajos en canalones y bajantes, además de otras actuaciones de mantenimiento industrial.
Cada filtración puede tener un origen diferente, por lo que antes de realizar una reparación es importante identificar correctamente el punto de entrada del agua y valorar el estado general de la cubierta.
Si has detectado una gotera, humedad o cualquier signo de filtración en tu nave industrial, puedes contactar con Arribas Mantenimiento para valorar la actuación necesaria.